La artrosis es un tipo de enfermedad degenerativa que afecta distintas articulaciones del cuerpo humano, siendo las rodillas y las manos las partes más vulnerables. La artrosis de codo aunque es poco frecuente, puede limitar significativamente la calidad funcional, y por ende, la calidad de vida de la persona que la padece.
Como clínica especializada en ortopedia y traumatología asumimos como nuestro compromiso del día, el contarte todo lo que necesitas saber sobre la artrodesis de codo ¡Acompáñanos!
Es una enfermedad que va causando la pérdida progresiva del cartílago que reviste la superficie articular del codo. La falta de este cartílago hace que los huesos se endurezcan conllevando a la posible formación de osteofitos.
La artrosis de codo puede clasificarse como primaria cuando se manifiesta en personas trabajadoras que cargan diariamente objetos pesados haciendo uso excesivo del codo. Por su parte, la artrosis de codo secundaria (la más común) se muestra a consecuencia de una enfermedad articular anterior, una lesión o traumatismo previo.
La artrosis de codo puede permanecer asintomática por un largo tiempo; sin embargo, a medida que avanza, el paciente comenzará a percibir dolor al accionar el codo y limitación de la movilidad articular.
Más adelante, la aparición de osteofitos puede generar un compromiso en el nervio cubital que se verá reflejado en una sensación de hormigueo sobre el área. Otros síntomas habituales son: inflamación articular, impotencia funcional al intentar realizar movimientos de flexión y extensión con el codo, bloqueo articular ocasionado cuerpos extraños…
Generalmente, la artrosis de codo diagnóstico se basa en la exploración clínica por parte del especialista; adicionalmente se puede utilizar una radiografía para complementar la valoración.
Durante la exploración, el médico detectará las señales características de la enfermedad, entre ellas: dolor, bloqueo, crepitación, inflamación y, en algunos casos, parestesia provocada por la compresión del nervio.
Las pruebas por imágenes permiten identificar si existen o no lesiones osteocartilaginosas, en caso de confirmar su presencia, el especialista podrá determinar la localización exacta de los osteofitos o cuerpos sueltos.
En la mayoría de las personas, la artrosis de codo se manifiesta a consecuencia de:
El exceso de cargas pesadas realizando esfuerzos con el codo durante mucho tiempo.
Los movimientos repetitivos y constantes con esta articulación.
Traumatismos y lesiones que contribuyen con el deterioro interno del codo y la pérdida del cartílago.
Cabe destacar que el cartílago es un componente blando que sirve de amortiguador a las estructuras articulares; la carencia del mismo conlleva a una inminente modificación estructural del codo.
Inicialmente, se intenta tratar la enfermedad bajo un esquema conservador de reposo y medicamentos para aliviar la sintomatología; si esto fracasa, es muy probable optar por un método quirúrgico. Las 3 cirugías más comunes en artrosis de codo tratamiento son:
En esta operación, se liberan las adherencias articulares para desbloquear el codo y restablecer su movilidad.
La artroplastia se utiliza con regularidad en pacientes con deterioro articular avanzado. Durante el procedimiento, el cirujano remueve las superficies desgastadas y las reemplaza por prótesis metálicas.
La artroscopia es una de las cirugías más recomendadas para la solución de muchas patologías del codo; con ella, es posible explorar la cavidad articular, extraer cuerpos intraarticulares y reparar el tejido desde el interior con la ayuda del artroscopio.
Como ya lo dijimos, la artrosis de codo es un proceso degenerativo que no tiene cura; no obstante, con un tratamiento adecuado que se encargue de retrasar su evolución puede mantenerse estable durante años. Cuando no es tratada, la persona corre el riesgo de que la enfermedad evolucione de manera precoz pudiendo causar cierto grado de invalidez.
Si desea mejorar momentáneamente los síntomas de la artrosis de codo coloque en práctica lo siguiente:
Las personas con artrosis de codo pueden tener una vida larga, plena y sin limitaciones, si la enfermedad es tratada de manera oportuna. Es importante mencionar que el avance de la enfermedad no implica un alto riesgo de mortalidad, ya que estamos hablando de un proceso degenerativo que afecta especialmente a las estructuras articulares.
La mejor forma de prevenir la artrosis de codo es evitando las acciones o los movimientos que puedan generar un esfuerzo excesivo de la articulación. Además de esto, se aconseja que al momento de experimentar dolor durante una actividad, detenga de inmediato el ejercicio y deje descansar el codo hasta que la molestia haya desaparecido.