Las fracturas son lesiones bastante frecuentes que pueden producirse a cualquier edad por diferentes causas; provocando un dolor indescriptible y riesgos para la persona afectada, que hacen necesaria una atención médica especializada en el corto plazo.
Tan pronto como se produce la ruptura parcial o total de un hueso a causa de una caída, lesión deportiva, accidente o enfermedad degenerativa; se debe proveer la atención necesaria para inmovilizar la zona afectada o efectuar una cirugía según el caso. A partir de este punto, todos los cuidados que se dispensen harán posible que el paciente pueda lograr una correcta rehabilitación en el futuro.
Así como mencionamos que existen diferentes técnicas para recomponer un hueso roto; al momento de elegir la más adecuada, es preciso conocer el tipo de fractura que se presenta:
El hueso presenta una línea o fisura sencilla en el lugar del impacto.
Implica una ruptura total que separa el hueso en al menos 2 partes.
Corresponde a la ruptura o astilla en más de una parte del hueso.
Por otro lado, cuando la clasificación obedece al grado de afectación de la herida en piel; existe otra clasificación:
Cuando el hueso roto se muestra expuesto y sobresale a través de la piel.
Cuando a pesar de la ruptura, el hueso no llega a traspasar la piel.
Asimismo, existe otro grupo de fracturas que recibe el nombre de fracturas por estrés; entre ellas las que se producen por debilidad del hueso (un ejemplo práctico corresponde los pacientes con osteoporosis) y por fatiga, que ocurren por uso excesivo y/o abusivo del hueso (un ejemplo, las lesiones por un alto nivel de exigencia deportiva).
Sin duda, nuestros especialistas se encuentran plenamente capacitados para atender este tipo de situaciones y ayudarte a recuperar por completo la funcionalidad del área lesionada. En este sentido, desde que ocurre el suceso hasta que se logra la total recuperación transcurren varias etapas; las cuales contarán con un acompañamiento y vigilancia permanente por parte del especialista.
De tal manera que si necesitas corregir un hueso roto, es muy importante que sepas reconocer el tipo de fractura; ya que aun sabiendo que estas lesiones no deben ser manipuladas por manos inexpertas, hay que estar atentos y evitar infecciones por ejemplo, en una herida abierta.
También es conveniente saber que cuando el especialista revisa la lesión y determina el procedimiento a seguir (inmovilización con férula, escayola o cirugía), comienza una fase de regeneración ósea que dura varias semanas hasta que el hueso logra soldarse nuevamente.
Sin embargo, una vez transcurrido este tiempo probablemente requieras otro tipo de terapias para devolver la fortaleza al área afectada; en este punto nuestro equipo de trabajo te ofrecerá todo el asesoramiento necesario para lograr una completa rehabilitación.