Mantener una vida activa y saludable es esencial para cualquier persona, con este procedimiento quirúrgico se puede conseguir una mejoría significativa en la calidad de vida del paciente, haciendo que los episodios de dolor y discapacidad articular queden en el pasado.
Los especialistas del Centro Ortopédico Panama Clinic le ayudarán a recuperar la función y movilidad articular para que pueda realizar sus actividades sin ninguna limitación ¡Conozca más del procedimiento a continuación!
La artroplastia de rodilla, también conocida como artroplastia total de rodilla o reemplazo total de rodilla, es un procedimiento ortopédico en el que se reemplaza tanto el cartílago como el resto de las estructuras articulares dañadas por componentes artificiales duraderos (prótesis).
Durante la intervención, el especialista se encarga de extraer las superficies articulares deterioradas (cartílago, huesos y tejidos) a través de una incisión sobre la rodilla, para realizar posteriormente el reemplazo total de las mismas por elementos protésicos plásticos y/o metálicos, a fin de restaurar el funcionamiento normal y eliminar la sensación de dolor.
Este tipo de cirugía se realiza principalmente para aliviar las molestias, el dolor y la discapacidad que aparecen tras enfermedades degenerativas como la artrosis o la artritis reumatoide en la articulación de la rodilla.
La artroplastia de rodilla está mayormente indicada en personas con dolor y discapacidad articular persistente que interfieren en el correcto desarrollo de sus actividades diarias, sobre todo en aquellos pacientes que a pesar de estar recibir tratamientos no quirúrgicos como, por ejemplo: medicamentos, fisioterapia o soportes externos para la rodilla, siguen experimentando dolor y limitación funcional.
Antes de considerar la cirugía de reemplazo de rodilla como una opción, el especialista en ortopedia evaluará algunos factores importantes de manera individualizada, tales como: la edad, el tipo de actividad, el estilo de vida y el estado de salud en general, para determinar si la artroplastia de rodilla es el mejor tratamiento para ese paciente en particular.
Antes de someterse a una cirugía de este tipo, el especialista evaluará minuciosamente su caso y realizará las pruebas por imágenes que considere pertinentes. También conversará con usted sobre los beneficios y riesgos de la intervención, y le dará indicaciones sobre qué medicamentos debe dejar de tomar durante los días previos; probablemente le recomendará detener por algún tiempo el consumo de tabaco y alcohol para que estos no influyan negativamente en el proceso de recuperación.
Si lo desea, puede trabajar junto a un fisioterapeuta en el fortalecimiento de los músculos de la pierna incluso antes de la cirugía, esto podría contribuir en su recuperación y ayudarle a reducir el tiempo de hospitalización.
Al igual que ocurre con otros procedimientos quirúrgicos, existen riesgos asociados a una artroplastia de rodilla. Los factores de riesgo más comunes son:
Problemas de salud subyacentes: Las personas con problemas de salud preexistentes, entre ellos: enfermedades cardíacas o diabetes, tienen generalmente un mayor riesgo de complicaciones después de una cirugía.
Obesidad: Las personas con alto índice de masa corporal (IMC) son más propensas a sufrir de infecciones y otras complicaciones tras las intervenciones.
Edad avanzada: Después de los 65 años el riesgo de complicaciones aumenta.
Historial de coágulos de sangre: Las personas con problemas de coagulación pueden tener un riesgo más elevado de desarrollar coágulos sanguíneos luego de la cirugía.
Infecciones: El riesgo de infección está presente en cualquier procedimiento quirúrgico, estas deberán recibir tratamiento adicional.
El precio de una artroplastia de rodilla con prótesis total puede variar dependiendo de la complejidad del procedimiento, el tipo de prótesis a utilizar y muchos otros factores, por lo que le aconsejamos contactarnos directamente para obtener una cotización precisa y detallada del procedimiento y sus costos adicionales.
Después de una artroplastia de rodilla, el paciente debe seguir ciertos cuidados postoperatorios para garantizar una recuperación exitosa. Entre las medidas más frecuentes que usted puede aplicar en el hogar se encuentran:
Movimiento y actividad: Comenzar a mover su pierna progresivamente y caminar en un corto período de tiempo tras la cirugía, es fundamental para recuperar la fuerza y la movilidad de la articulación. La fisioterapia puede tener un impacto positivo durante esta etapa.
Medicamentos: Probablemente el médico le prescriba algunos medicamentos para el dolor, le aconsejamos tomar específicamente las dosis recomendadas por el especialista.
Cuidado de la herida: El paciente debe asegurarse de mantener la herida limpia y seca para prevenir infecciones, esto incluye cambiar el vendaje según las recomendaciones médicas.
Control de la hinchazón: El uso de hielo y la elevación de la pierna intervenida son esenciales para reducir la inflamación.
El tiempo de recuperación de la artroplastia de rodilla con prótesis total puede variar de acuerdo a cada paciente. Generalmente, los pacientes permanecen en la clínica por algunos días para recibir atención médica y fisioterapia. Después del alta médica, estos pueden requerir varios meses de ejercicios y fisioterapia para recuperar la fuerza y movilidad de la rodilla.
La mayoría de las personas regresan a sus actividades cotidianas normales lentamente, aunque es posible que deban detener por más tiempo aquellas que impliquen actividades extenuantes o de alto impacto.
Después de la cirugía, la rodilla se sentirá más estable y menos dolorosa que antes del procedimiento. Las personas experimentan una notable mejoría en la capacidad para moverse y ejecutar actividades sin dolor, ya que la prótesis articular utilizada en la artroplastia de rodilla está diseñada de tal forma que imita la acción natural de la rodilla, lo que asegura una mayor movilidad y comodidad en el día a día.
El tiempo de duración del procedimiento varía dependiendo de múltiples factores, entre ellos: la complejidad de la cirugía, la técnica utilizada y la habilidad del cirujano ortopédico. Por lo general, el tiempo promedio es de 2 a 3 horas.
Tras la artroplastia de rodilla, hay ciertas actividades que es mejor evitar para prevenir nuevos daños en la articulación recién intervenida. Sin embargo, debemos recordar que cada persona es única y que las recomendaciones pueden variar según el pronóstico particular de cada paciente.
Entre las actividades que se debe intentar evitar después de haber sido sometido a una artroplastia de rodilla podemos mencionar:
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