
La cirugía artroscópica le brinda al paciente una agresión quirúrgica mucho menor, lo que lleva a disminuir considerablemente el riesgo de lesionar los tejidos internos u otras estructuras del hombro; también, supone un riesgo de complicaciones más bajo y un período postoperatorio más corto.
En el Centro Ortopédico Panama Clinic (COPAC) los procedimientos artroscópicos forman parte de las especialidades que ofrecemos, para que usted recupere rápidamente la función normal de su aparato locomotor.
La artroscopia de hombro es una técnica quirúrgica de mínima invasión que actualmente se utiliza con frecuencia para examinar y tratar muchas de las lesiones y enfermedades que afectan las estructuras articulares del hombro.
En este procedimiento, ingresamos a la articulación glenohumeral a través de unas incisiones muy pequeñas por las cuales se introduce el dispositivo artroscópico que permite tanto la visualización interna de la cavidad, sus componentes y tejidos, como la comprobación de la resistencia de los mismos gracias al instrumental artroscópico.
En tal sentido, con la artroscopia de hombro es posible descubrir otras lesiones que no pudieron ser detectadas en las pruebas por imágenes, esto nos ayuda a establecer un diagnóstico preciso y aplicar el tratamiento adecuado. Además de la observación y el diagnóstico de las lesiones de hombro, la artroscopia facilita el tratamiento quirúrgico del problema articular encontrado en la misma intervención.
En la artroscopia de hombro usted recibirá anestesia general o anestesia regional con sedación para mantenerlo adormecido y que no sienta dolor. Dentro del quirófano, el cirujano lo ubicará en una posición “de lado” colocando el brazo a intervenir en tracción. Posteriormente, se realizan las incisiones, se introduce el artroscopio y se reparan los tejidos con la instrumentación especial.
La cirugía artroscópica de la articulación glenohumeral (hombro) se aplica comúnmente en la reparación del manguito de los rotadores, en la corrección del síndrome de pinzamiento y en la recuperación de la estabilidad del hombro. Al finalizar con las maniobras de reparación, el cirujano cerrará las pequeñas incisiones con sutura y un apósito limpio.
La artroscopia de hombro es una técnica ampliamente recomendada para dar solución a diversos problemas de la articulación glenohumeral, los cuales por lo general provocan dolor e impotencia funcional, entre ellos podemos mencionar:
Desgarros o roturas en los ligamentos o el labrum.
Daños en la cabeza del bíceps braquial.
Inestabilidad o luxación de hombro.
Lesiones en el manguito de los rotadores.
Espolones óseos.
Afecciones inflamatorias causadas por enfermedades previas como la artritis reumatoidea.
Extracción de cuerpos sueltos.
Ampliación del espacio subacromial ante el síndrome de pinzamiento del hombro.
En consultas anteriores, el especialista conversará con usted sobre su historial médico, alergias y los medicamentos que acostumbra tomar. Adicionalmente, evaluará los resultados de los estudios preoperatorios necesarios. Es probable que 2 semanas antes de la cirugía, el médico le solicite frenar el consumo de anticoagulantes, tabaco y alcohol, debido a que estos retardan la cicatrización.
Si es una persona diabética o sufre de alguna cardiopatía, deberá acudir a su médico tratante para que éste apruebe o no el procedimiento quirúrgico. Es importante que le indique al especialista si presenta resfriado, fiebre, infección u otra situación de salud antes de la cirugía.
El día de la artroscopia de hombro, asegúrese de no comer ni tomar líquidos al menos 8 horas antes del procedimiento; tome la medicación indicada con sorbos de agua y siga el resto de las instrucciones del personal médico.
Las complicaciones derivadas de una artroscopia de hombro pueden incluir:
Reacciones alérgicas a la anestesia o los sedantes.
Infección (poco frecuente).
Dolor residual.
Rigidez articular (hombro congelado).
Lesiones nerviosas.
Condrolisis postquirúrgica.
El precio de este tipo de procedimiento varía en función de la lesión a tratar y las reparaciones a realizar; por lo tanto, para establecer un presupuesto concreto debe asistir a consulta previa con uno de los especialistas en ortopedia y traumatología de COPAC ¡Obtenga su cita aquí!.
El paciente puede experimentar molestias e inflamación los días siguientes a la cirugía, estos desaparecerán progresivamente con los medicamentos recomendados por el especialista. La extremidad intervenida será inmovilizada con un cabestrillo por un período de tiempo de 15 días a 1 mes; posteriormente, se combinará el uso de cabestrillo con movimientos de flexión y extensión de codo suaves a fin de prevenir la rigidez articular.
Es importante mantener el área seca y limpia hasta que sean retirados los puntos (7-10 días), mantener la extremidad inmóvil hasta que su médico lo autorice y tomar la medicación según la dosis recetada.
Es normal sentir dolor y notar el área hinchada durante la primera semana de la intervención, estos síntomas irán mejorando a medida que los medicamentos recetados hacen efecto.
A diferencia de las grandes cicatrices postquirúrgicas de una cirugía abierta, la artroscopia de hombro muestra un resultado estético bastante aceptable y poco perceptible después de que sanan las pequeñas incisiones de esta técnica mínimamente invasiva.
La artroscopia de hombro es una operación relativamente rápida, ya que no precisa mayores disecciones de tejido; por esta razón, la intervención en la mayoría de los casos tiene una duración entre 30 y 90 minutos.
El médico le dará las indicaciones sobre el tratamiento de rehabilitación que debe realizar para recuperar por completo la función articular, este proceso puede tardar unas 8 semanas o más. A medida que pasan las semanas, el paciente será capaz de realizar nuevamente sus actividades habituales como, por ejemplo: conducir. Contando todas las etapas, la recuperación de una artroscopia de hombro ronda aproximadamente los 4 meses.
The Panama Clinic, Torre B, Piso 23, Consultorio 2315