Es una técnica quirúrgica que tiene como objetivo principal, reducir los niveles de presión en los nervios raquídeos y la médula espinal. Esta tensión es comúnmente ocasionada por el crecimiento excesivo o la degeneración de las estructuras óseas que conforman la columna vertebral.
Es un procedimiento médico de descompresión que permite ampliar el espacio entre las vértebras afectadas al eliminar espolones óseos, hernias discales o tejidos dañados a causa de la artritis.
En la laminectomía lumbar se cortan y extraen pequeños fragmentos vertebrales (láminas óseas) para expandir el canal espinal y disminuir la presión.
Este tipo de cirugía se aplica con frecuencia en personas que padecen artritis de la columna vertebral y en aquellas que desarrollan deformidades óseas, ya sea por el envejecimiento o por factores hereditarios.
Cabe destacar que la laminectomía lumbar, se recomienda solamente cuando el tratamiento conservador (medicamentos, inyecciones, fisioterapia, entre otros) no tuvo el efecto esperado o cuando el paciente presenta una sintomatología agravada que evoluciona con rapidez.
En la laminectomía lumbar se aplica anestesia general al paciente para que no pueda sentir nada durante la intervención. Posteriormente, el especialista hace una incisión en la espalda (al nivel de las estructuras dañadas) y aparta a un lado la piel, músculos y ligamentos para tener acceso directo a la columna vertebral.
El cirujano emplea diversos instrumentos para extraer el espolón óseo y algunas láminas delgadas de las vértebras que están produciendo tensión (la cantidad varía de acuerdo a las necesidades del paciente).
Cuando se utiliza la laminectomía lumbar para tratar una hernia discal, el especialista se encarga de eliminar tanto la parte herniada como cualquier fragmento que pudiera haberse desprendido; algo muy similar a lo que ocurre en la disectomía.
La longitud de la incisión va a depender del tipo de afección tratada y de las dimensiones del cuerpo del paciente. Los problemas sencillos, pueden ser resueltos a través de una incisión de invasión mínima dejando una cicatriz mucho más pequeña.
Al estar frente a una cirugía con anestesia generalizada, usted debe evitar el consumo de alimentos al menos 8 horas antes de la cirugía.
También, es importante que acate las instrucciones médicas que su especialista le haya impartido sobre los medicamentos autorizados y no autorizados en este tipo de procedimientos.
En esta sección, recopilamos las dudas más habituales con relación a la Laminectomía Lumbar y damos respuestas concisas a cada una de ellas…
Generalmente, los pacientes son dados de alta de 3 a 5 días después de la intervención; antes de salir del centro de salud, el especialista le dará algunas indicaciones para el cuidado de la espalda al llegar a casa.
Durante las primeras dos semanas, el paciente comenzará a notar mejor movilidad y menos dolor en su espalda. En la mayoría de los casos, las personas pueden reincorporarse a sus actividades laborales (de bajo impacto) luego de un par de meses.
Entre las posibles dolencias derivadas de una cirugía de la columna vertebral como esta, se encuentran:
Para determinar el costo de una laminectomía lumbar, primero se deben considerar todos los aspectos importantes alrededor de ella (condiciones de salud del paciente, procedimientos anteriores, complejidad de la lesión actual, técnicas a aplicar, entre otros).
Por tal motivo, consideramos que lo más prudente es establecer un presupuesto particular para cada paciente directamente en nuestro Centro Ortopédico.
La columna vertebral es una zona tan delicada como vital para el cuerpo humano; por ende, especialistas y cirujanos trabajan con precisión y extremo cuidado durante cada fase de la intervención, esto lleva a que el procedimiento pueda tardar entre 1 y 3 horas en total.
Al llegar a casa, intente tomar en cuenta las siguientes recomendaciones:
The Panama Clinic, Torre B, Piso 23, Consultorio 2315