Esta cirugía de reemplazo articular tiene como objetivo aliviar el dolor y mejorar la movilidad y función de la cadera. Si usted está considerando una artroplastia de cadera para recuperar su calidad de vida, en COPAC encontrará especialistas de primera y una atención personalizada para garantizar una recuperación exitosa.
La artroplastia de cadera es una cirugía ortopédica donde se reemplazan el hueso y el cartílago dañado por prótesis artificiales. Las prótesis de cadera vienen elaboradas en distintos materiales pudiendo ser: prótesis de metal-polietileno, prótesis cerámica-cerámica o prótesis metal-metal; su elección dependerá de la edad, actividad y salud del paciente.
Durante el procedimiento, el cirujano ortopédico hace una incisión en la cadera para acceder dentro de la articulación; posteriormente, el hueso y el cartílago desgastados son removidos y reemplazados por la prótesis de cadera. Dicha prótesis, está conformada por una cabeza femoral de metal o cerámica que se inserta en el hueso del fémur y un cotilo (o acetábulo) de metal o plástico que se introduce en la pelvis.
Dependiendo del caso, también podría colocarse una varilla en el fémur para proporcionar mayor estabilidad. Después de la intervención, el paciente deberá seguir un programa de fisioterapia que contribuya a la movilidad y la función de la cadera.
La artroplastia de cadera es necesaria cuando el daño o desgaste de la cadera es tan severo que causa dolor y limita el correcto funcionamiento de la articulación. La causa más común de daño a esta estructura es la artritis, aunque el problema también puede derivar de una fractura o lesión en el hueso de la cadera.
En términos generales, se recomienda la artroplastia de cadera después de haber intentado aliviar las molestias con tratamiento conservador (medicamentos y terapia física) sin éxito.
Prepararse con suficiente tiempo de antelación es fundamental para ayudar a que el proceso de recuperación sea lo más rápido y efectivo posible. Algunas acciones que puede tomar en consideración en su preparación para una artroplastia de cadera son:
Asegúrese de tener un plan para su cuidado al regresar a casa. Esto puede incluir una persona que lo asista en sus tareas en el hogar, el transporte después de la cirugía y la terapia física recomendada.
Hable con su médico sobre los medicamentos de uso frecuente y cualquier otro problema de salud que pueda afectar la cirugía o la recuperación.
Manténgase en buena forma física, la recuperación post-cirugía puede ser mucho más fácil cuando el paciente realiza ejercicios de fortalecimiento y flexibilidad previos al procedimiento.
Prepare su hogar para la recuperación, en este punto se incluye la colocación de objetos de uso diario en lugares accesibles, la habilitación de un espacio cómodo para descansar y dormir, entre otros.
Los factores de riesgo en una artroplastia de cadera son:
Edad: Los pacientes con más de 60 años de edad tienen mayor riesgo a sufrir complicaciones, adicionalmente su recuperación tiende a ser más larga.
Obesidad: Las personas obesas son propensas a sufrir complicaciones debido a la gran cantidad de presión a la que es sometida la articulación de la cadera.
Enfermedades previas: La diabetes, las enfermedades del corazón y las autoinmunitarias como la artritis, pueden generar dificultades durante la cirugía y retardar la recuperación del paciente.
Historial de trombosis o embolia: Las personas con antecedentes de coágulos sanguíneos tienen un elevado riesgo de complicaciones, durante y después de la artroplastia de cadera.
Fumar: En los pacientes fumadores la curación es más lenta y el riesgo de infecciones es más alto.
El costo de este procedimiento puede variar según varios factores como, por ejemplo: la complejidad de la cirugía, el tipo de prótesis a emplear, el estado de salud general y las preferencias del paciente. Le recomendamos consultar con uno de los especialistas en ortopedia de COPAC, para que valore su caso y emita un presupuesto adaptado a su situación específica.
Los cuidados postoperatorios de una artroplastia de cadera son esenciales para una recuperación exitosa; así como para evitar complicaciones a futuro. Algunos de los cuidados frecuentes en estos casos son los siguientes:
Movilización temprana: Es importante que el paciente comience a moverse lo antes posible después de la cirugía para prevenir coágulos de sangre y mejorar la circulación en la pierna operada.
Fisioterapia: La fisioterapia ayuda a recuperar la fuerza y el movimiento de la cadera. Un profesional especializado puede diseñar un programa de ejercicios personalizado de acuerdo a las necesidades de cada paciente.
Medicamentos: El médico le indicará qué medicamentos debe tomar para controlar el dolor y prevenir la aparición de coágulos de sangre.
Cuidado de la herida: Resulta imprescindible mantener la herida limpia y seca para prevenir infecciones; por ello, asegúrese de seguir las instrucciones de higiene proporcionadas por su médico.
Ayuda para la movilidad: Algunos pacientes pueden precisar el uso de muletas, andadores o bastones para comenzar a caminar y reducir la presión ejercida sobre la pierna operada.
La duración de la rehabilitación después de una artroplastia de cadera puede variar según el paciente y la complejidad de la cirugía a la que fue sometido; generalmente, esta etapa puede durar entre varias semanas y algunos meses. En el período inmediato después de la cirugía, se espera que los pacientes realicen ejercicios de recuperación suaves y se les enseñe a caminar con soportes para la movilidad (muletas o bastón).
A medida que el paciente recupere la fuerza y el rango de movimiento, podrá iniciar ejercicios de fisioterapia más intensos para ayudar a fortalecer la cadera y mejorar la flexibilidad y la movilidad. El apoyo fisioterapéutico puede durar varios meses, durante este tiempo, es importante seguir a cabalidad las instrucciones y recomendaciones tanto del especialista como del fisioterapeuta, a fin de tener una recuperación total.
Tras el procedimiento, la cantidad de movimiento y la función de la cadera deben mejorar significativamente en comparación con los días previos a la cirugía. La mayoría de los pacientes experimentan una disminución en el dolor y pueden realizar actividades diarias normales sin dificultad después del período de recuperación. Sin embargo, es posible que la cadera no quede exactamente igual que antes de la cirugía .
Los pacientes pueden tener algunas restricciones en ciertas actividades y deben seguir las pautas y recomendaciones del médico y fisioterapeuta para asegurar una recuperación adecuada. En general, la artroplastia de cadera tiene una alta tasa de éxito en términos de reducción del dolor y mejora de la función articular en los pacientes intervenidos.
El tiempo de duración de una artroplastia de cadera puede variar en función de factores como: la técnica utilizada, la experiencia del cirujano y la complejidad del procedimiento. En tal sentido, la artroplastia de cadera suele tomar aproximadamente entre 2 y 4 horas.
Después de una artroplastia de cadera, hay ciertas actividades que se deben evitar para no exponer la prótesis a sobrecargas, desgaste o lesiones innecesarias. Algunas de las actividades que se deben evitar incluyen:
The Panama Clinic, Torre B, Piso 23, Consultorio 2315