La artrosis es una enfermedad reumática que a menudo puede ser confundida con la artritis. Sin embargo, ambas cuentan con características únicas que permiten diferenciar una de la otra. ¿Te interesa conocer cuál de estas enfermedades está provocando el dolor y la limitación de tus manos? ¡Entonces debes leer el contenido que nuestros especialistas en ortopedia y traumatología han preparado para ti!
Podemos definir la artrosis como un proceso degenerativo benigno que afecta las distintas articulaciones del cuerpo humano, provocando específicamente el deterioro progresivo del cartílago articular y la deformación de los huesos subyacentes.
La artrosis de mano aparece con más frecuencia en los cartílagos dentro de las articulaciones trapeciometacarpiana, metacarpofalángica, interfalángica distal e interfalángica proximal de las manos.
Esta patología suele manifestarse en personas entre 40 y 50 años, siendo las mujeres las más propensas a desarrollar manos con artrosis.
Los síntomas de las personas con artrosis manos incluyen:
Deformidad predominante y visible en las falanges de las manos.
Dolor que desaparece con el reposo y vuelve al realizar movimientos.
Pérdida de la funcionalidad.
Inflamación.
Rigidez.
El especialista en ortopedia y traumatología se encargará de realizar una exploración que permita identificar:
Cómo se comportan las articulaciones al presionarlas y darle movilidad.
Si existen o no crujidos ante los movimientos.
Qué tan avanzada está la deformidad.
Cuál es el grado de inflamación articular.
Probablemente el médico deba realizar algunas radiografías de sus manos para comprobar cuánta pérdida ha sufrido el cartílago, cuál es el espacio entre los huesos y cuánto ha progresado la deformidad.
En líneas generales, podríamos decir que la artrosis manos es producto del desgaste propio de las articulaciones. No obstante, en la artrosis de las articulaciones interfalángicas es distinto, ya que se ha comprobado que la mayoría de estas personas traen consigo una carga hereditaria de la enfermedad.
Las manos con artrosis también pueden derivar de lesiones previas, fracturas o enfermedades inflamatorias. Por su parte, la afectación de las articulaciones metacarpofalángicas se relaciona estrechamente con la ejecución de trabajos manuales intensos durante mucho tiempo.
La primera parte del tratamiento para las manos con artrosis consiste en aplicar medidas para aliviar el dolor, ralentizar su avance y mejorar la calidad de vida del paciente. En tal sentido, el tratamiento médico puede incluir: Medicamentos (analgésicos y antiinflamatorios), ejercicios de movilidad alternados con reposo y la colocación de férulas para evitar que las deformidades tengan un desarrollo mayor.
En ciertos casos, el especialista puede recomendar inyecciones de corticoides directamente dentro de la articulación como un método de acción rápida en la paliación del dolor y la recuperación del rango de movilidad articular que se había perdido.
Si ninguna de las opciones anteriores surte efecto, se puede evaluar la cirugía para fusionar o reconstruir quirúrgicamente los tejidos articulares dañados, especialmente cuando se trata de artrosis en la base del dedo pulgar, el cual tiene una función anatómica fundamental para la realización de muchas de las tareas cotidianas.
Hasta el día de hoy no existe una cura para la artrosis, por lo que la enfermedad debe ser tratada y supervisada constantemente a fin de valorar la progresión de la misma. Aunque la artrosis manos reduce el funcionamiento de esta importante parte del cuerpo y, ocasionalmente puede conllevar a la discapacidad, el paciente jamás corre el riesgo de fallecer por causa de la enfermedad.
Las personas que padecen de artrosis en las manos NO deben:
La artrosis en las manos tiene una evolución paulatina; generalmente, aparece primero en un dedo de la mano y posteriormente se va extendiendo a otros dedos hasta que gran parte de ellos se comienzan a engrosar y a deformar. Es muy importante acudir al médico cuando perciba síntomas como dolor o inflamación en los dedos de las manos; de esta manera, el especialista podrá intervenir a tiempo y recomendar un tratamiento adecuado que detenga su avance.
La artrosis que es originada por el sobreuso de las manos puede evitarse reduciendo la intensidad de las actividades y el exceso de peso que conlleva al desgaste articular. Por otra parte, la artrosis de mano proveniente de antecedentes heredados es casi imposible de prevenir. Sin embargo, para mantener la salud articular a cualquier edad, es aconsejable practicar diariamente ejercicios de estiramiento que abarquen las estructuras de la mano y la muñeca, esto puede funcionar como método de prevención de esta y muchas otras enfermedades degenerativas de la mano.
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