
Nacer con un conducto espinal más estrecho de lo normal no obliga a esa persona a sufrir de molestias en la columna. Sin embargo, cuando el espacio del canal se sigue reduciendo progresivamente hasta llegar a comprimir las estructuras internas, es cuando inevitablemente se originan los síntomas de la estenosis de canal.
La estenosis espinal o síndrome de canal estrecho es un trastorno causado por el estrechamiento estructural gradual del canal vertebral; conducto que va desde la región cervical hasta la lumbo-sacra y por donde transcurre la médula espinal y el resto de las raíces nerviosas.
La estenosis de canal puede aparecer por múltiples factores: degenerativos, neoplásicos, traumáticos, entre otros. En consulta, la prioridad es descubrir el factor desencadenante de la compresión a fin de tratar la sintomatología de la forma más efectiva ¡En COPAC somos expertos y estamos dispuestos a ayudarle!
Los signos y síntomas de la estenosis espinal pueden variar de acuerdo a la región vertebral que está siendo afectada. Por lo general, los síntomas se van desarrollando progresivamente con el pasar del tiempo; no obstante, también pueden producirse de forma repentina como resultado de un traumatismo.
Dolor local en la espalda.
Calambres u hormigueo en los miembros inferiores.
Dolor en las piernas (pesadez) al caminar o al permanecer de pie por mucho tiempo.
Dolor cervical local.
Rigidez.
Entumecimiento.
Debilidad en brazos, manos, piernas o pies.
Dificultad para caminar y mantenerse equilibrado.
La estenosis de canal puede ocurrir en cualquier segmento de la columna vertebral. Sin embargo, es más frecuente que la reducción del espacio que rodea la médula espinal se produzca en la región lumbar o en la región cervical.
En la mayoría de los casos, es el resultado de los cambios degenerativos en las estructuras de la parte baja de la columna vertebral ocasionados por el envejecimiento natural del cuerpo. Generalmente, este tipo de estenosis se da en personas mayores de 50 años de edad.
En la estenosis espinal cervical el estrechamiento del canal medular ocurre dentro de las primeras 7 vértebras de la columna. Esta afección también suele derivar de un proceso de desgaste degenerativo en personas mayores como, por ejemplo: discos abultados, hipertrofia del ligamento amarillo, espolones óseos, etc.
El médico evalúa en consulta la sintomatología del paciente realizando un examen físico detallado; también indagará sobre los antecedentes médicos previos. En ocasiones, el especialista recomendará pruebas de diagnóstico por imagen (radiografías, resonancias magnéticas o tomografías computarizadas) para evidenciar con precisión el área del estrechamiento.
Las opciones de tratamiento varían de acuerdo a la gravedad de los síntomas que muestra cada paciente en particular. Inicialmente, se inicia con un plan basado en tratamientos conservadores, si esto no funciona a lo largo de unos meses, se evalúan diferentes alternativas quirúrgicas.
Dentro de los tratamientos conservadores se encuentran:
Los fármacos para esta clase de afección deben ser recetados por un médico especialista, ya que se encuentran involucrados tanto antiinflamatorios no esteroideos como antidepresivos y anticonvulsivos (en los casos más crónicos).
El terapeuta le ayudará mediante la realización de rutinas específicas a incrementar la fuerza y resistencia de su columna, mejorar la estabilidad, flexibilidad y el equilibrio.
Las inyecciones epidurales de medicamentos esteroides son muy comunes para aliviar el dolor de espalda de forma temporal. Esta inyección permite desinflamar la zona donde se encuentran comprimidos los nervios; no obstante, usted debe evaluar junto a su médico los efectos secundarios que estas inyecciones traen consigo.
El objetivo de la cirugía es ampliar quirúrgicamente el conducto del canal espinal, cuando no han surtido efecto los tratamientos iniciales o cuando se experimenta una sintomatología severa que le ha llevado a perder fuerza motriz.
Entre las intervenciones más frecuentes podemos mencionar:
Laminotomía:
Procedimiento en el que se perfora y extrae una pequeña parte de la lámina posterior de la vértebra lumbar o cervical afectada. El orificio se hace justo sobre el punto donde existe la compresión nerviosa para ayudar a liberar la presión causada.
Laminectomía:
En esta cirugía de descompresión se retira la totalidad de la lámina posterior de la vértebra para ampliar el conducto espinal. En ocasiones, es necesario fusionar las vértebras para conservar la estabilidad del cuello.
Laminoplastia:
Esta operación se aplica únicamente para las vértebras cervicales; en ella, se extrae una porción limitada de la parte posterior de la lámina vertebral y se reemplaza por una pieza metálica especialmente diseñada que le brinda más espacio al canal espinal estrecho.
Cada paciente es único, por esta razón, en COPAC manejamos tarifas particulares para cada uno. Si desea conocer el costo de los tratamientos quirúrgicos o no quirúrgicos de la mano de nuestros especialistas, le invitamos a obtener un presupuesto personalizado aquí.
Las vértebras de la columna se encuentran apiladas de forma precisa desde la base del cráneo hasta el cóccix; cada una de ellas lleva en su interior un orificio óseo por donde pasa la médula espinal, a este trayecto se le conoce como canal medular.
El espacio del canal espinal se puede ver reducido por:
Espolones óseos derivados de un proceso degenerativo como la artritis.
Hernias discales.
Engrosamiento de los ligamentos vertebrales (ligamentos rígidos).
Neoplasias (tumores).
Lesiones traumáticas en la columna.
Generalmente, los pacientes pueden ponerse de pie el día siguiente de la cirugía, los medicamentos para disminuir el dolor se mantendrán por 15 días o 1 mes dependiendo de su evolución. El médico le dará algunas indicaciones sobre cómo debe sentarse, levantarse y caminar para no forzar las vértebras intervenidas, recuerde que debe darle suficiente tiempo de reposo a su cuerpo para que pueda sanar por completo.
Si su actividad laboral no supone mayor esfuerzo, el médico podría autorizar su reincorporación al trabajo al cabo de 2 meses. En el caso de haber una fusión vertebral, este tiempo podría alargarse por unos 3 o 4 meses.
Entre las complicaciones que pueden derivar de la cirugía se encuentran:
Los grandes avances médicos también muestran grandes beneficios en cuanto al resultado estético después de una cirugía. Las operaciones del canal espinal ocurren por vía posterior, por lo que la cicatriz quedará sobre la espalda del paciente. Sin embargo, actualmente se puede acceder con facilidad a procedimientos mínimamente invasivos y cirugías endoscópicas que resultan casi imperceptibles.
La cirugía de estenosis de canal espinal suele ser mayormente electiva, pero en ocasiones, algunos pacientes perciben un desarrollo avanzado de la condición que hace que el dolor se vuelva demasiado intenso y que se pierda la fuerza motriz de los miembros; es allí cuando se precisa una solución quirúrgica con rapidez.
Las cirugías de descompresión tienen una duración aproximada de 1 a 2 horas; tiempo que podría aumentar de acuerdo a la técnica empleada y a la cantidad de vértebras a tratar.
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