La hernia discal es una condición dolorosa que afecta la columna vertebral y puede limitar la movilidad y desmejorar considerablemente la calidad de vida de quien la padece. En tal sentido, es importante comprender las limitaciones y precauciones necesarias al realizar ejercicios para evitar complicaciones y aliviar el dolor asociado con esta condición. En este blog, hablaremos de esto y más…
La hernia discal se produce cuando el núcleo pulposo del disco intervertebral sobresale a través de su capa externa; esto puede causar compresión de los nervios espinales, resultando en dolor, entumecimiento o debilidad en las extremidades.
La realización de ejercicios inapropiados puede causar molestias adicionales y complicar la recuperación. Por lo tanto, es crucial evitar ejercicios extenuantes, movimientos que causen dolor o que incrementen la presión sobre las vértebras.
Levantar objetos pesados o realizar ejercicios que impliquen cargar peso sobre la columna vertebral es algo que debe evitarse, ya que esto podría aumentar la presión sobre los discos intervertebrales.
Los ejercicios que implican flexión repetitiva del tronco como, por ejemplo: los abdominales tradicionales, están contraindicados para las personas que sufren de hernias discales, debido a que incrementan la presión sobre la columna vertebral.
Las flexiones laterales deben realizarse con precaución, evitando movimientos bruscos que puedan agravar la hernia discal. Los estiramientos deben ser suaves y controlados para evitar generar más tensión en la columna vertebral.
Se recomienda evitar este tipo de ejercicios, ya que pueden exacerbar la hernia discal y agudizar los síntomas al aumentar la presión sobre los discos intervertebrales.
Los ejercicios de abdominales tradicionales ejercen presión sobre la columna vertebral, lo cual resulta desfavorable para quienes padecen de hernia discal.
Este ejercicio, que implica levantar brazos y piernas al mismo tiempo, incrementa exponencialmente la presión sobre la espalda baja, pudiendo ser perjudicial en casos de hernia discal.
Cualquier ejercicio que involucre flexión y rotación de la columna vertebral debe ser evitado, para prevenir que se intensifiquen las molestias asociadas a la hernia de disco.
Ante una o más hernias discales, es fundamental consultar a un profesional de la salud antes de comenzar cualquier programa de ejercicios. Las personas que padecen este tipo de afección, deben realizar ejercicios de bajo impacto que fortalezcan los músculos de soporte sin poner presión adicional sobre la columna vertebral.
Actividades como caminar, nadar y realizar ejercicios de fortalecimiento muscular controlado bajo la supervisión de un médico especialista, pueden ser seguros y beneficiosos para las personas con hernia discal.
Como ya lo mencionamos, la supervisión profesional es imprescindible al realizar ejercicios con hernia discal. Un instructor calificado o fisioterapeuta podrá ayudarte a adaptar los ejercicios según tus necesidades individuales, para evitar cualquier movimiento que cause dolor o malestar.