El dolor y las molestias en los pies puede ser ocasionado por lesiones, uso excesivo o trastornos inflamatorios, pudiendo repercutir en cualquiera de las partes que conforman el pie (arco, talón, planta, empeine o dedos).
Si quieres descubrir el dolor en los pies a qué se debe, qué tratamientos existen y cuándo es necesaria una visita al especialista ¡Continúa en esta publicación!
El dolor de pie puede originarse con frecuencia por:
Entre otras lesiones, traumas y enfermedades que pueden causar dolor de pie se encuentran:
Deformidad donde los dedos se curvan de manera anormal y toman una apariencia de garra. La cirugía para corregir uno o más dedos del pie en martillo es el único tratamiento con resultados definitivos, para más información visita el siguiente enlace
Capas endurecidas y gruesas que se forman para proteger la piel de la presión o la fricción en una determinada zona del pie.
Trastornos inflamatorios articulares que deben ser tratados médicamente para controlar los síntomas (dolor, rigidez, inflamación, limitación de movimiento, etc.).
Afección común en la que se “cae” el arco plantar cuando el peso del cuerpo recae sobre los pies.
Protuberancia ósea que se genera en el dedo gordo del pie a consecuencia de una mala alineación de los huesos o por el uso constante de zapatos estrechos y ajustados.
Inflamación de los tejidos conectivos localizados en la planta del pie, esta afección amerita tratamiento conservador para aliviar el dolor.
El espolón óseo es una calcificación que ocurre mayormente en el área de los talones como respuesta al roce, la presión o sobrecarga prolongada en esta parte durante un largo período de tiempo.
Esguinces, fracturas, entre otros.
Hay ciertos “remedios caseros” para aliviar el dolor de pie en el hogar. Dependiendo de la causa del dolor usted puede probar lo siguiente:
Aplique hielo en el sitio afectado para reducir la inflamación y el dolor.
Mantenga el pie en elevación (esto también ayuda a evitar la inflamación).
Pause cualquier actividad que implique el uso del pie hasta que mejore.
Utilice almohadillas especiales para prevenir irritaciones y roces.
Sustituya el calzado ajustado por uno más cómodo.
Realice siempre un estiramiento general antes y después de practicar algún deporte. Si sufre de dolor de pie, le recomendamos enfatizar los estiramientos en zonas como: el tendón de aquiles y la fascia plantar.
Evite el sobrepeso.
El dolor de pie puede manifestarse tras una simple torcedura o un pisotón; no obstante, cuando el dolor de pie se hace más intenso o frecuente, puede significar el inicio de una afección subyacente o un traumatismo que se debe identificar para dar un tratamiento adecuado.
Consulte de inmediato a un especialista en ortopedia y traumatología si presenta:
Dolor de pie súbito e intenso.
Dolor de pie tras una lesión, más aún si existe sangrado, hematomas o incapacidad para afincar el pie.
Enrojecimiento, inflamación, úlceras, llagas, etc.
Dolor de pie siendo una persona con diabetes.
Dolor de pie persistente que no muestra mejoría con tratamientos caseros después de 1 o 2 semanas.
Esperamos haber aclarado con esta publicación el dolor en los pies a qué se debe, continúe atento a nuestras publicaciones para más contenido de interés sobre ortopedia y traumatología.